sábado, 16 de julio de 2016

La fuerza de la masa

Francisco Tejero es considerado como uno de los mejores técnicos en panificación de España, con más de 30 años de experiencia prestando asesoría técnica en todos los procesos de elaboración por varios continentes, no solo en panadería sino en bollería y pastelería. Ha escrito gran cantidad de libros que nos ofrecen fabulosas recetas de panes tradicionales españoles e internacionales y que además contienen la explicación detallada de diversas técnicas y la solución de problemas que se nos podrían presentar cuando hacemos pan.
Si estás interesado en profundizar en estos temas, lee con atención sus comentarios en su página: www.franciscotejero.com

Francisco Tejero


Hoy, les presento unos comentarios sobre la fuerza de las masas muy interesantes e importantes a tener siempre en cuenta.

FACTORES QUE INFLUYEN EN LA FUERZA DE LA MASA

La fuerza de la masa es un factor determinante de la calidad del pan, de tal forma que la falta de fuerza o un exceso de la misma provoca frecuentemente problemas de regularidad y calidad en el pan.
El panadero normalmente achaca a la harina la falta de fuerza o el exceso de la misma, sin tener en cuenta que hay factores que también influyen. El conocerlos es de vital importancia para el equilibrio de las masas y por consiguiente para la calidad del pan.
La harina
La harina ejerce una gran influencia sobre la fuerza de la masa dependiendo de la cantidad y calidad del gluten. También la actividad enzimática, es decir, su poder de fermentación, es un factor determinante.
El amasado
Cuando se mezcla la harina y demás ingredientes con el agua, con el removimiento y el vaivén de la amasadora, las dos fracciones protéicas de la harina (gliadina y glutenina) se vuelven pegajosas. La unión de los enlaces dan lugar a una red elástica y extensible, impermeable a los gases, que se denomina gluten. La formación, de mayor o menor cantidad de gluten, está determinada por la oxidación o exposición de la masa al oxígeno del aire. Esta oxidación varía con la velocidad de la amasadora y según la exposición de la masa al oxígeno del aire, durante el amasado. De tal forma que si el amasado es muy prolongado aumentará la fuerza de la masa al mismo tiempo que su color se va blanqueciendo y, aunque con el aumento de la fuerza se obtendrá un pan de gran volumen, no resultará con un buen sabor.
El tipo de amasadora también influye sobre la fuerza de la masa, en las amasadoras muy rápidas la exposición de la masa al oxígeno es menor por lo que también la fuerza quedará mermada.
Así pues, resumiendo, podemos decir que la velocidad y la duración del amasado tienen una gran influencia sobre la fuerza de la masa.

La sal

La sal se emplea en una proporción de 20 gr por kilo de harina. Si se aumenta ligeramente la dosificación aumentará progresivamente la fuerza y la tenacidad de la misma, del mismo modo que retardará el período de fermentación. Al contrario, también si se disminuye la sal bajará ligeramente la fuerza y aumentará por consiguiente la extensibilidad.
La forma de incorporar la sal también es otro factor a tener en cuenta. Cuando la sal se incorpora al final del amasado la fuerza de la masa es mayor que si por el contrario se ha añadido al principio; pero también hay que tener en cuenta que cuanto más tarde se incorpora la sal la oxidación de la masa será mayor, y el sabor del pan insípido.
Es aconsejable pues incorporar la sal al principio del amasado y dar la fuerza a la masa por otros métodos.
Los mejorantes
Los mejorantes completos que usa el panadero están compuestos por diacetil tartárico (E-472e), ácido ascórbico (E-300), y enzimas alfa-amilasas.
El diacetil tartárico es un emulgente que facilita la mecanización de las masas, al aumentar su extensibilidad, asegurando un mejor formado de la pieza y una expansión mayor en el horno.
El ácido ascórbico por el contrario aumenta la fuerza de la masa pero también la tenacidad. El efecto E-300 se traduce en una mayor capacidad de retención de gas.
Las enzimas alfa amilasas regulan la actividad fermentativa y la capacidad de gelificación del almidón al entrar el pan en el horno.
Por tanto el uso de mejorantes completos, práctica habitual del panadero, es otro factor que influye enormemente en la fuerza y en el equilibrio de las masas.
La masa madre
La masa madre bien elaborada y conservada tiene un efecto positivo en proceso mixto de panificación, que como es bien sabido consiste en el empleo de masa fermentada y de levadura prensada.
Cuando el tiempo de reposo de la bola de masa dividida es escasa, es imprescindible añadir al menos un 20% de masa madre que proporcione no solamente sabor y aroma al pan, sino también fuerza y capacidad de impulso del pan en el horno.
Levadura prensada
Éste es un factor que frecuentemente al panadero le pasa inadvertido. En la mayoría de las panaderías se comienza con una dosis alta de levadura y se termina con muy poca.
Los cambios en la fuerza de la masa van variando con la disminución de la dosis de levadura, y es muy frecuente que al principio de la jornada la masa lleve un exceso de fuerza y las últimas hornadas las masas se presenten flojas y debilitadas. Hay hornadas de pan que salen mejor una que otras, como consecuencia de haber coincidido en la dosis óptima de levadura con el tiempo ideal de reposo.
Es por tanto necesario que el panadero valore ese punto de coincidencia para que de esta forma equilibre la fuerza de la masa.
Temperatura de amasado
La temperatura de la masa juega un doble papel sobre la influencia de la fuerza de la masa. Cuando la temperatura de la masa es inferior a 24º C (tanto si ha salido así de la amasadora como si se ha enfriado en el período de reposo) tiende a perder fuerza y aumentar extensibilidad, y la fermentación se desarrolla lateralmente y plana, al mismo tiempo que se frena la actividad fermentativa.
Al contrario, cuando la temperatura es superior a 25º C las masas se vuelven fuertes y tenaces, la fermentación se desarrolla muy redonda con poca base de contacto de la masa con la bandeja o tablero.
Grado de mecanización
Está demostrado que las presiones y esfuerzos físicos que se someten a la masa influyen en la estructura, en la fuerza y en la tenacidad la misma.
La división volumétrica somete a la masa a presiones, lo que incide que las últimas bolas divididas tengan un grado mayor de gasificación y de exposición de las masas a dichas presiones, transformándose cada vez más tenaz a medida que se acerca al final de masa.
El formado a máquina otorga mayor fuerza en las masas que aquellas otras formadas manualmente.
También el grado de laminación y de enrrollado de las tortas de masas influye en el equilibrio, así pues, cuanto más cerrados entren los rodillos, más grandes será la torta y el enrrollado será superior; al contrario, si los rodillos están muy abiertos la barra tenderá a aflojarse y a extenderse durante la fermentación.
Tiempo de reposo
Tanto si la masa ha reposado en bloque como en bolas ya divididas, aumenta de fuerza a medida que se va prolongando el tiempo.
El reposo facilita al panadero equilibrar las masas, si lo que quiere es más fuerza, dejará mayor tiempo de reposo y si por el contrario lo que desea es obtener unas masas más flojas y extensibles recortará dicho tiempo.
Las masas duras
Las consistencias de las masas es pues otro factor que influye en la fuerza, de tal forma que incorporando mayor o menor cantidad de agua a las masas se podrá concluir mejor el trabajo.
Amasijos grandes
Cuando las masas son grandes, el tiempo que se tarda en dividirse es largo, lo que provoca que las últimas piezas tengan un exceso de gasificación, de tenacidad y de fuerza.
La cantidad de harina que se emplee en cada amasijo estará determinada por la velocidad de la divisora, el tamaño de piezas a dividir y la dosis de levadura. De tal forma que la masa sea dividida lo antes posible sin que llegue a gasificar en la tolva de la divisora.


http://www.franciscotejero.com/tecnicas/factores-que-influyen-en-la-fuerza-de-la-masa/

jueves, 3 de diciembre de 2015

Panettone con chocolate



Se acerca la navidad y un sabroso panettone con chocolate apetece a cualquiera. Esta receta que les presento hoy es muy fácil de hacer, lleva un poco de tiempo en el levado pero vale la pena esperar.

También llamado panetón, es un bollo hecho con una masa de brioche, pasas, frutas confitadas o chocolate. Es un postre tradicional de Navidad en Milán (Italia). En principio se hacía sin molde y con poca grasa. A partir de 1920 se agrega mucha mantequilla y yemas de huevo y se pone en un molde para que crezca, imitando la forma de los Kulich rusos.Hay muchas historias sobre el origen de este pan, una leyenda romántica cuenta que por allá en 1490, un joven ayudante de pastelero llamado Antonio, para salvar la reputación de su jefe que había quemado  el pastel ducal de navidad, para Ludovico El Moro, Duque de Milán, inventó, con una masa madre que tenía reservada para su familia, un pan azucarado que amasó repetidas veces con harina, huevos, azúcar, pasas, fruta confitada y aroma de limón y naranja, hasta obtener una masa suave y muy leudada en forma de cúpula. El resultado es un éxito estrepitoso, tanto  que Ludovico Sforza lo llamó Pan de Toni, en homenaje a su creador. La gente de esta ciudad pronto se aficionó a este exquisito pan y con el tiempo el nombre evolucionó a panetonne. Existen miles de recetas del panettone, aquí les enseño una donde obtendrán un producto con mucho sabor y en un tiempo relativamente corto.

Ingredientes:

INGREDIENTES
%
2

Biga 60%
Harina de trigo
100,00%
265,78
  
Ingredientes
%
gr
Masa Madre
40,00%
106,31

Harina
100%
66,14
Agua
42,00%
111,63

Agua
60%
39,68
Gotas de chocolate
45,00%
79,73

Levadura inst.        
0,75%
0,50
Azúcar
28,00%
74,42

Totales
160,75%
106,31
Mantequilla
26,00%
69,10




Huevos
15,00%
39,87




Levadura instantánea
2,50%
6,64




Miel
1,50%
3,99




Sal
1,00%
2,66




Piel de Naranja c.n.






TOTALES
301,00%
800,00











 

Esta receta es para 2 panettones de 400 gramos cada uno. Yo siempre hago el doble porque se acaba muy rápido.

Las gotas de chocolate pueden sustituirse por pasas y frutillas maceradas en ron o aguardiente.

Procedimiento:

La noche anterior realizar la masa madre Biga, según la receta. Se mezclan todos los ingredientes y se cubre el bol con papel film. Yo siempre dejo que fermente un par de horas y luego guardo en nevera hasta el día siguiente.

Se saca de la nevera la Biga y se deja que atempere, que pierda el frio, una hora al menos.

Cuando se trabaja con masas que sobrepasan el 20% de mantequilla, es más fácil trabajarla en una mezcladora. Pero si no dispones de una, hazlo a mano que da mucha satisfacción también, pero hay que tener paciencia.

Se agregan todos los ingredientes secos (menos el chocolate) en un bol y luego se adicionan el agua, la miel y los huevos, una vez que estén incorporados estos ingredientes se mezclan y amasan para luego incorporar la mantequilla poco a poco. Con este proceso logramos el desarrollo del gluten, es decir, conseguimos una masa lisa, no pegajosa y si cortamos un pedazo y estiramos, podemos contemplar un velo semi transparente. Luego se colocan las gotas de chocolate poco a poco, sin amasar. Solo para incorporarlas uniformemente.

Si lo haces en una amasadora, coloca todos los ingredientes menos el chocolate y la mantequilla y mezcla bien por 5 minutos, se incorpora la mantequilla y se sigue amasando hasta desarrollar el gluten. Cuando se incorpora gran cantidad de mantequilla, la masa se vuelve muy pegajosa y tenemos que darle tiempo de amasado para que absorba toda la grasa, no agregar harina de más. Por último, después que la masa esté homogénea, sin vetas o restos de mantequilla y presenta una textura lisa, agregar las gotas de chocolate, luego, se coloca ésta en un bol aceitado y se tapa con plástico para que pueda fermentar por 1 hora. Prefiere la masa hidratada que seca, además de manejarla mejor no se fuerza tanto el motor de la amasadora.

Se divide la masa en porciones de 400 gr. Se aplastan para desgasificarlas y se unen todos los extremos al centro, se voltea la masa sobre el mesón y se bolea, haciendo círculos hasta que se logre una bola perfecta y sellada por debajo. Se introduce en el capuchón del panettone. La masa debería llenar un poco menos de la mitad del capuchón.

Se deja fermentar hasta que la masa llegue al borde. Hay que tener paciencia en esta fase, es una masa con un 28% de azúcar y la levadura actúa más lento.

Se pinta con huevo y se le puede hacer un corte en forma de cruz en el centro. Hay personas que le agregan una bolita de mantequilla en el centro del corte.

Hay que estar pendientes con el horno. Normalmente los hornos de casa son altos y no hay posibilidad de que se queme la parte de arriba de la masa por los moldes altos, en este caso el capuchón.

Coloque el horno a 180 ºC. Dependiendo del tamaño del panettone deberá estar el tiempo necesario en el horno para que no quede crudo. Para esta cantidad en aproximadamente 30 minutos debería estar listo. Puede colocarle un termómetro en el centro de la masa y si le indica un rango de 90 a 95ºC, el panettone ya está. Si es de su gusto, puede espolvorearlo con azúcar pulverizada antes de servir.

lunes, 23 de noviembre de 2015

Pan de olla

Les tengo una receta de una pan fabuloso y fácil de hacer. Lo único que requiere es tiempo, pero la satisfacción que da es indescriptible.

Es un pan que no requiere mayor esfuerzo, en cuanto a amasado. Unos pocos dobleces y tiempo hacen el trabajo.

¿Qué necesitamos?

Una olla grande antiadherente
Dos boles grandes
Paño de algodón grande
Cuchara o paleta de madera
Papel film

Ingrediente
%
Gr.
Harina de Trigo panadera
100,00
1.000,00
Agua
75,00
750,00
Levadura instantánea
2,00
20,00
Sal
2,00
20,00
Totales
179,00
1.790,00

En un bol mezclamos con una cuchara de madera todos los ingredientes. Cuando estén unidos, limpiamos con una espátula de plástico los bordes del recipiente y aplanamos con nuestras manos húmedas la masa. Envolvemos en papel film muy bien el bol y dejamos reposar por 12 horas.

Mezclado antes de reposo
Después de 12 horas

Destapamos el bol y hacemos 4 dobleces: tomamos el extremo opuesto a nosotros y lo estiramos hacia el otro extremo que esta frente a nosotros. Rotamos el bol un cuarto de vuelta y hacemos lo mismo. Lo repetimos hasta completar la vuelta completa, es decir 4 veces. Dejamos reposar por 30 minutos y repetimos la operación 3 veces más.


En otro bol de similar tamaño, colocamos el paño y le espolvoreamos abundante harina. Traspasamos la masa a este nuevo recipente y espolvoreamos por encima harina.  Tapamos la masa con la puntas del paño que sobresalen del bol. Dejamos leudar 2 horas o hasta que llene el bol.

Con el horno precalentado a 220ºC, metemos la olla unos minutos para calentarla  (si no consigue una antiadherente engrasarla), la sacamos y con cuidado de no quemarnos, volcamos la masa dentro de ésta. En este momento podemos hacerle un par de cortes al pan por encima de 1 cm. de profundidad, aunque si no se los hacemos el pan se abrirá irregularmente dándole una apariencia rústica increíble.

Métemos el pan al horno tapando la olla.  Horneamos 30 minutos. Destapamos un poco la olla y dejamos 15 minutos más. Quitamos la tapa completamente y dejamos 10 minutos más. Si nos gusta más tostado, podemos pasar el pan a una bandeja y dejarlo por unos minutos.


Una vez que el pan adquirió un color dorado, se coloca en una rejilla. La corteza comienza a crujir y es un sonido bellisimo, en ese momento es cuando dicen que el pan comienza a hablar.

Si la corteza se ablandara un poco por la humedad que sale a través de ella desde su interior, introduzca otra vez el pan en el horno por unos minutos y la corteza volverá a quedar crujiente.